domingo, julio 16, 2006

Coge-el-dinero. Coge-nera

Tome un recipiente y llénelo de agua. Tápelo. Póngalo sobre el fuego. Espere que el agua entre en ebullición y entonces siga calentando hasta que el vapor de agua alcance una buena presión. Deje salir poco a poco el vapor y condúzcalo por una tubería en la que habrá intercalado unas aspas unidas por un eje a un alternador.

Listo, ya tenemos un generador eléctrico. Da igual si calentamos el agua con carbón o fuel, en cualquier caso se trata de una central térmica.

Podemos complicar un poco el tema y hacer una variación, si tenemos agua en abundancia, podemos verterla directamente por la tubería, y tendremos una central hidroeléctrica.

Durante mucho tiempo esas fueron las técnicas para producir electricidad de forma masiva y comercial. Al cabo de los años a alguien se le ocurrió que en lugar de calentar agua en una caldera, se podría calentar con el calor generado por una reacción nuclear de fisión. Con este sistema lo único que varía es la manera en que se calienta el agua, no en cómo se produce la energía.

Con estos tres sistemas, uno podía estar al día de la tecnología empleada en las nuevas centrales que se iban a construir cuando leía los periódicos. Estar al tanto no presentaba problemas.

Poco a poco la cosa se fue complicando, aparecieron las cogeneraciones, que no son más que una manera de aprovechar el calor producido al generar la energía eléctrica para usarlo en otros menesteres dentro del proceso productivo, como secado, precalentado, calefacción, etc. Aquí hay que hacer un inciso ya que las cogeneraciones no usan ninguno de los sistemas de producción de energía comentados en los párrafos anteriores. Veamos, ciertas industrias, por la razón que fuese, tenían elementos de generación eléctrica particulares, los grupos electrógenos, que no son más que motores (enormes, pero motores normales) que, como es normal en los motores, imprimen un movimiento giratorio a un eje. Este eje se acopla a un alternador, y ya tenemos energía eléctrica. El motor puede ser todo lo potente que se quiera, incluso más que la energía que va a requerir. Puede ser lo suficientemente grande como para suministrar toda la energía eléctrica que requiera la empresa aún en caso de corte del suministro.

Lo normal es que no ocurra, pero la empresa se puede plantear que ya que va a poner uno, la mayor parte de la inversión está ahí, y por un poco más, puede asegurarse que en caso de corte de suministro, tenga lo mínimo para seguir en funcionamiento por medios propios. Esto permite, por ejemplo, acogerse a contratos eléctricos de interrumpibles y abaratar la factura. O usar el motor en periodos de tarifa punta, generando así mismo un ahorro.

Pero lo bueno del caso es que la legislación estableció que la energía eléctrica sobrante podía ser vendida, y que el precio de compra sería superior a la tarifa, es decir, venderían a un precio superior al que pagarían la electricidad si en caso de venderla, la estuvieran comprando.

El negocio parecía tan redondo que muchos avispados quisieron usarlo para lo que no era, una forma de ganar dinero. Y construyeron centrales de cogeneración descomunales para el tamaño de la empresa, sólo con el objetivo de producir energía eléctrica y venderla a muy buen precio.

El negocio les salió mal, el coste de las instalaciones es muy elevado, los buenísimos precios de compra de la electricidad ya hace tiempo que no son tan buenos, y aunque son pocas las instalaciones de cogeneración que aún funcionan con derivados del petróleo ya que ahora se construyen con gas natural como combustible, ambos productos han encarecido enormemente su precio. Además, la legislación actual establece límites, exigiendo consumos mínimos propios para poder acogerse a las tarifas especiales.

En posteriores entradas seguiré comentando las nuevas formas de generación de energía eléctrica.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Muy bien explicado... hasta lo he entendido.

Creo.

A ver si me paso por aqui más amenudo... los articulos que te curras son muy interesantes.

Pablo Uria
http://www.pablouria.com

sábado, 11 noviembre, 2006  
Blogger Meteco said...

Muchas gracias.

Esto me anima a seguir publicando entradas, que tengo el blog muy abandonado.

domingo, 12 noviembre, 2006  

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