domingo, julio 23, 2006

Otra vuelta (de eje)

Al hilo del anterior comentario referente a las centrales de cogeneración, prometía en la parte final hablar de las nuevas tecnologías para la producción de electricidad que se encuentran en fase de explotación comercial (es decir, que se están utilizando y son lo suficientemente rentables) y aquellas que están en fase de plantas piloto para comprobar en condiciones reales su viabilidad, hoy cumplo parte de la promesa.

En principio seguiremos con la tecnología de darle vueltas a un eje acoplado a un generador eléctrico, que es el método del que hablábamos anteriormente.

Probablemente la tecnología más conocida es la de los parques eólicos. Obtener energía del viento para mover un eje es antigua (y si no, que se lo pregunten a Don Quijote). Respecto a esta tecnología diré que aunque parezca plenamente implantada, la potencia construida es superior a la potencia instalada con tecnología nuclear, aún presenta problemas de funcionamiento. Los nuevos aerogeneradores solucionan estos problemas y habiendo demostrado de sobras su fiabilidad, y con los avances en la previsión de vientos, se está convirtiendo en una tecnología segura, confiable, predecible y a la que le queda aún mucho camino por recorrer. Tiene además la ventaja de que España está a la vanguardia no sólo en lo relativo a su implantación, con varias empresas instalando parques eólicos por todo el mundo, aportando su know-how y su tecnología.

Junto a la eólica, la otra tecnología que más se está implantando, y además con gran diferencia, son las CCC, centrales de ciclo combinado de gas. La teoría no es nada complicada. Se usa gas natural para mover una turbina que genere el, para nosotros a estas alturas archiconocido, giro de un eje que transmite la energía a un generador eléctrico.

De por sí esta tecnología presenta la ventaja de tener un rendimiento superior a las anteriores, siendo del orden del 40%-45%. Lo que no está nada mal.

Pero aquí no acaba la cosa. Los gases de la combustión del gas natural están a una elevada temperatura, superior a los 600 grados Celsius. Así que se les hace pasar por un intercambiador de calor que los reduce a unos 200-300 grados Celsius. Tras el intercambiador se sitúa un generador de vapor. En consecuencia, tenemos vapor a alta temperatura y presión, es decir, lo mismo que con las vetustas centrales de carbón o gasoil, que al hacerlo pasar por otro generador eléctrico se obtiene más electricidad.

En algunas centrales aún se hacen pasar los gases de escape por una nueva etapa de intercambio de calor, generador de vapor y alternador eléctrico. Así se obtienen rendimientos elevadísimos.

En la actualidad en España sólo existen proyectos de construcción de grandes centrales (nos olvidamos de centrales mini hidráulicas) eólicas o de ciclo combinado para su explotación comercial. Alguna de ellas está muy cercana la fecha de entrada en funcionamiento.

Con esto terminamos las tecnologías de grandes centrales comerciales. Dejaremos para otro momento la energía solar, que de por sí merece un comentario exclusivo. Y me olvidaré de otras tecnologías (geotérmica, maremotriz) que no tiene prácticamente representación en España.

domingo, julio 16, 2006

Coge-el-dinero. Coge-nera

Tome un recipiente y llénelo de agua. Tápelo. Póngalo sobre el fuego. Espere que el agua entre en ebullición y entonces siga calentando hasta que el vapor de agua alcance una buena presión. Deje salir poco a poco el vapor y condúzcalo por una tubería en la que habrá intercalado unas aspas unidas por un eje a un alternador.

Listo, ya tenemos un generador eléctrico. Da igual si calentamos el agua con carbón o fuel, en cualquier caso se trata de una central térmica.

Podemos complicar un poco el tema y hacer una variación, si tenemos agua en abundancia, podemos verterla directamente por la tubería, y tendremos una central hidroeléctrica.

Durante mucho tiempo esas fueron las técnicas para producir electricidad de forma masiva y comercial. Al cabo de los años a alguien se le ocurrió que en lugar de calentar agua en una caldera, se podría calentar con el calor generado por una reacción nuclear de fisión. Con este sistema lo único que varía es la manera en que se calienta el agua, no en cómo se produce la energía.

Con estos tres sistemas, uno podía estar al día de la tecnología empleada en las nuevas centrales que se iban a construir cuando leía los periódicos. Estar al tanto no presentaba problemas.

Poco a poco la cosa se fue complicando, aparecieron las cogeneraciones, que no son más que una manera de aprovechar el calor producido al generar la energía eléctrica para usarlo en otros menesteres dentro del proceso productivo, como secado, precalentado, calefacción, etc. Aquí hay que hacer un inciso ya que las cogeneraciones no usan ninguno de los sistemas de producción de energía comentados en los párrafos anteriores. Veamos, ciertas industrias, por la razón que fuese, tenían elementos de generación eléctrica particulares, los grupos electrógenos, que no son más que motores (enormes, pero motores normales) que, como es normal en los motores, imprimen un movimiento giratorio a un eje. Este eje se acopla a un alternador, y ya tenemos energía eléctrica. El motor puede ser todo lo potente que se quiera, incluso más que la energía que va a requerir. Puede ser lo suficientemente grande como para suministrar toda la energía eléctrica que requiera la empresa aún en caso de corte del suministro.

Lo normal es que no ocurra, pero la empresa se puede plantear que ya que va a poner uno, la mayor parte de la inversión está ahí, y por un poco más, puede asegurarse que en caso de corte de suministro, tenga lo mínimo para seguir en funcionamiento por medios propios. Esto permite, por ejemplo, acogerse a contratos eléctricos de interrumpibles y abaratar la factura. O usar el motor en periodos de tarifa punta, generando así mismo un ahorro.

Pero lo bueno del caso es que la legislación estableció que la energía eléctrica sobrante podía ser vendida, y que el precio de compra sería superior a la tarifa, es decir, venderían a un precio superior al que pagarían la electricidad si en caso de venderla, la estuvieran comprando.

El negocio parecía tan redondo que muchos avispados quisieron usarlo para lo que no era, una forma de ganar dinero. Y construyeron centrales de cogeneración descomunales para el tamaño de la empresa, sólo con el objetivo de producir energía eléctrica y venderla a muy buen precio.

El negocio les salió mal, el coste de las instalaciones es muy elevado, los buenísimos precios de compra de la electricidad ya hace tiempo que no son tan buenos, y aunque son pocas las instalaciones de cogeneración que aún funcionan con derivados del petróleo ya que ahora se construyen con gas natural como combustible, ambos productos han encarecido enormemente su precio. Además, la legislación actual establece límites, exigiendo consumos mínimos propios para poder acogerse a las tarifas especiales.

En posteriores entradas seguiré comentando las nuevas formas de generación de energía eléctrica.

domingo, julio 09, 2006

Aquí, en tarifa, y tan a gusto

Pues no, ni estoy tumbado en una playa, o disfrutando del viento y las olas, ni en Tarifa.

Porque lo que estoy es en tarifa, en la tarifa eléctrica. Pago por el consumo eléctrico lo que el gobierno de turno determina cada año. Bueno, lógicamente, pago por lo que gasto. Pero el precio de la energía eléctrica que dice el contador que he gastado, es el que se determina normativamente.

La cuestión es que podría no ser así. Podría acogerme al denominado mercado. La diferencia, claro está es que en este caso pagaría la energía según estuviera el mercado de materias primas energéticas, fundamentalmente el petróleo.

El pasado sábado 1 de julio se publicaba en el Boletín Oficial del Estado el “REAL DECRETO 809/2006, de 30 de junio, por el que se revisa la tarifa eléctrica a partir del 1 de julio de 2006”. Como es de suponer, la tarifa eléctrica se revisa para subir el precio de la energía eléctrica que consumimos, faltaría más.

La subida es consecuencia de la aumento del precio del petróleo. ¡Anda! ¿Y por qué el petróleo si no hay en la práctica centrales que consuman como combustible productos petrolíferos? Por el gas, amigos míos, por el gas, que tiene su precio indexado al del petróleo. Indexado quiere decir que ambos precios están relacionados, que los movimientos del petróleo suponen los mismos movimientos en el precio del gas. Y cuando hablamos de energía eléctrica y gas la relación es directa. Una buena parte de la electricidad que consumimos se genera en centrales que usan gas, y la cosa va en aumento.

Ya tenemos algunas claves para entender el problema del llamado “déficit de tarifa” que quizá hayáis oído por ahí.

La clave que nos falta es la política económica del gobierno. Durante unos cuantos años hemos vivido una especie de época dorada. La electricidad no subía, incluso bajaba. Pero los precios del petróleo empezaron a subir, y luego a desbocarse. Mientras, el gobierno, enfrentado al problema de ser el responsable de subirnos el precio de la energía (cuestión muy impopular) y con una herramienta muy útil para controlar la archifamosa inflación, mantuvo los incrementos en los precios por debajo de los incrementos en los costes de generación.

La Disposición adicional primera del Real Decreto dice:
Disposición adicional primera. Déficit de ingresos en la liquidación de las actividades reguladas generado entre el 1 de enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2005.
A partir del 1 de julio de 2006, se incluirá como coste en la tarifa la cuantía correspondiente a la anualidad que resulta para recuperar linealmente el valor actual neto durante un período de 14 años y medio del déficit de ingresos en la liquidación de las actividades reguladas generado entre el 1 de enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2005, que a 31 de diciembre de 2005 asciende a 3.810.520 miles de euros.


Es decir, que el incremento actual es únicamente para pagar lo correspondiente a 2005, casi 4.000 millones de euros, más intereses. La mala noticia es que al ritmo que vamos, en el año 2006 puede superar los 5.000 millones de euros que, por supuesto, antes o después habrá que pagar. Preparémonos para otra subida a final de año.

Aún así, actualmente el mejor contrato es el que está ajustado a tarifa.

Por ahora que ni me mienten pasarme a mercado, yo en tarifa, tan a gusto.

domingo, junio 25, 2006

El anuncio que no vende (de momento)

Como no tengo remedio, no he podido dejar de visitar el sitio http://www.sostenibilidad.com/ Sí, ese que aparece en el anuncio de la tele.

Hay que ver lo que tarda la paginita en cargarse. No soy el rey de la velocidad en Internet, así que o tienes una cuenta de esas de chorrocientos megas o prepárate a esperar un rato.

El anuncio me enganchó. Me gusta. Plantea el problema desde un punto de vista bastante extremo pero que no deja de ser esclarecedor. Tal vez porque no asume (y me imagino que en ningún momento lo pretendían siquiera) las posturas de los grupos ecologistas, con sus discursos aterradores y sus catástrofes sólo evitables si todo el mundo se pone a vivir como ellos dicen que debemos vivir.

Sostenibilidad. En muy pocas palabras significa que usemos lo que usemos, quede al menos lo mismo que nos encontramos antes de usarlo.

Aplicando la definición anterior a la energía, vendría a decir que no consumamos recursos no renovables.

La verdad es que no conozco mucho sobre la empresa. Pero eso, lejos de significar un inconveniente, supone más bien una magnífica noticia. Que veamos aparecer empresas como la propia Acciona, Gamesa eólica, Abengoa y muchas otras se están haciendo poco a poco un hueco significativo en el panorama internacional.

Y este es uno de los aspectos positivos que hay que añadir al propio hecho de generar energía renovable, al menos en España. Afortunadamente se está desarrollando un tejido industrial alrededor de este nuevo negocio. No olvidemos que parte de los nuevos puestos de trabajo se crean aquí, y los centros de decisión también están en casa.

A parte, claro, de que las tecnologías utilizada, en muchos casos tecnología punta, se desarrolla igualmente en casa, que buena falta nos hace.

Visitando la web de acciona-energía se puede ver que a diferencia de las eléctricas, que dedican sus esfuerzos a un solo tipo de energía, la eólica, esta empresa tiene intereses en casi todos los tipos de energías renovables que actualmente se encuentran en un punto de desarrollo avanzado.

De todas maneras, que no se nos ocurra creer que esto ya marcha por el buen camino si hablamos de sostenibilidad. Además he comentado únicamente sobre lo que pueden hacer las empresas. Pero el tema realmente afecta a todo y a todos. De nada sirve alegrarnos porque una mísera parte de la energía que consumimos no dañe al medio ambiente si inmediatamente después subimos el aire acondicionado hasta tener que ponernos algo encima o abrir las ventanas, o si seguimos yendo todos los días al trabajo en nuestro propio coche sin compartirlo con nadie, o si llenamos la bolsa de basura de botellas de vidrio, papel y plástico, en lugar de separarlos y echarlos en sus respectivos contenedores.

Pues eso, que hablemos de sostenibilidad, no de un anuncio curioso.

domingo, junio 11, 2006

Onanismo naranja

Creo que el título de hoy es realmente bueno. Lo triste es que no lo he inventado yo.

Viene al caso porque acabo de inaugurar una serie de enlaces en el blog. Entre ellos, uno que lleva ese título. Otros los podréis encontrar si visitáis ese muy recomendable lugar.

Para explicarlo haré un poco de historia.

Allá por febrero de 2005 la mejor web dedicada a la literatura de ciencia ficción, fantasía, terror y misterio (www.cyberdark.net) anunció que cerraba. Dentro de la web estaba uno de los foros más interesantes de estos géneros, y bueno, de muchas otras cosas. Allí se hablaba de todo. Pero lo más interesante de los foros era que participaban personas de un nivel humano que veo difícil que se vuelva a conseguir. Y con lo de nivel humano me refiero a capacidad, trato y conocimientos. Me siento feliz de poder haber estado una buena temporada compartiendo ratos muy agradables con ellos.

No comentaré mucho a cerca de los contenidos de la web. Agua pasada no mueve molino, y de los contenidos de cyberdark sólo están disponibles los artículos. Os recomiendo que os paséis por allí. Son magníficos.

Pero la gran familia de cyberdark se resistió a separarse completamente. Aún quedan restos, algunos de ellos bastante importantes, como sedice.com o estaciondenieblas.net

Sin embargo aún quedaba mucho por el lado de las pérdidas. Mucha gente que no recaló en ninguna web. Mucha gente que abandonó los foros.

Pero quien tuvo retuvo, y algunos de ellos crearon sus blogs. Y a alguien se le ocurrió la idea de mantenerlos al día en cuanto a las actualizaciones. Y al muy cachondo se le ocurrió llamarlo onanismo naranja.

Y no le faltaba razón.

Además de los enlaces que podréis encontrar en la página de cyberdark, incluyo otros. Alguno muy recomendable, y alguno que espero que se convierta en algo grande.

Por último, una amenaza.

Si alguna vez me da la venada, dejaré la energía para comentar algo del resto de mis aficiones.

domingo, mayo 28, 2006

Buscando al culpable desesperadamente

Hace poco discutía sobre si el problema energético, en su vertiente medioambiental flojeaba en el aspecto político, en el científico o en el económico.

Me parece un tema enormemente interesante, y de eso va el comentario actual.

Lo más socorrido, como casi siempre, es pensar que de una u otra manera es el tema político el que frena el verdadero desarrollo de las energías renovables. Al fin y al cabo, suele pensarse que los políticos jamás miran más allá de los cuatro años de su legislatura. Bueno, tal vez, pero para eso están otros estamentos que deben guiar o supervisar el devenir político. Uno de ellos es la Unión Europea que, por ejemplo, nos ha embarcado en el protocolo de Kyoto. Poco voy a comentar de este tema, que quizá mereciera un tratamiento más extenso que unas pocas líneas.

Mi opinión es que por una vez los políticos se salvan, creo sinceramente que han hecho su trabajo, lo que no significa que hayan hecho todo lo que podían, sino que han cumplido con su deber, exponer las líneas fundamentales de actuación, establecimiento de las subvenciones, primas y ayudas para conseguir atraer al capital, y creación de los programas de investigación que permitan lograr los objetivos propuestos.

Ejemplos de lo que digo los tenemos en el propio protocolo de Kyoto, la estrategia de biocarburantes europea, Libro Verde sobre la eficiencia energética, normativa sobre emisiones y rendimiento energético de los edificios, programas de investigación, obligatoriedad de que en 2010 el 12% de la energía primaria proceda de fuentes de energía renovables, todo ello en la Unión Europea. En cuanto a España, la estrategia de ahorro y eficiencia energética en España, el plan de fomento de energías renovables 2005-2010, las planificaciones de los sectores eléctrico y gas, la planificación de las infraestructuras de transporte, fomentando el ferrocarril, el aumento de primas en diversos sectores de generación de energías renovables, la normativa sobre el código técnico de la edificación, del que hablé hace muy poco, el plan de derechos de emisión relativos al protocolo de Kyoto, y aún me dejaré unos cuantos por el camino. Además, las comunidades autónomas han publicado en los últimos tiempos sus respectivos planes energéticos, con Cataluña y Aragón entre las últimas. Todos ellos promoviendo el desarrollo de energías renovables incluso más allá de lo que las infraestructuras pueden soportar.

En fin, que voluntad política no creo que falte. Y hay que recordar que a nadie se le puede obligar a hacer inversiones ni donde ni en lo que no quiere.

En cuanto al aspecto investigador, a pesar de ser uno de los puntos más débiles de la sociedad española, también hay abundantes ejemplos de trabajos encaminados a resolver el tema energético. Podemos citar unos cuantos: Apoyo declarado al Iter, aerogeneradores de potencia superior a 2 MW, tema de caídas de tensión en líneas conectadas a aerogeneradores, adaptación de este mismo problema a aerogeneradores antiguos, abaratamiento de membranas para pilas de combustible, adecuación de pilas de combustible para su utilización en pequeños, medianos y grandes generadores (desde un móvil o un portátil, hasta cogeneración), uso de hidrógeno como combustible para vehículos. Autorización de varias plantas termosolares experimentales, estudio de nuevos espejos para energía solar. Nuevas técnicas y usos de materias primas para fabricación de biocombustibles, investigación en reducción de emisiones en casi todos los ámbitos.

Así que si excluimos a dos de los tres posibles “culpables”, sólo nos puede quedar el tercer factor como responsable de que en España no se haya desarrollado aún más el tema de las energías renovables.

Particularmente creo que efectivamente es así, aún más teniendo en cuenta que el de la generación de la energía es un sector liberalizado en España. Es decir, que se puede generar electricidad de origen renovable o fabricar biocombustibles quien quiera, cumpliendo una serie de requisitos técnicos, económicos y medioambientales.

En otras palabras, que si no se genera más es porque no sale lo suficientemente rentable, o la inversión no es lo suficientemente segura.

domingo, mayo 21, 2006

Voltios… Póngame 400 kilos

Una de las noticias de los informativos de hoy trataba sobre las protestas que los habitantes de un pueblo de Gerona contra el proyecto de construcción de una línea eléctrica en muy alta tensión (400 kilovoltios) para conectar con Francia. También decían las noticias que los pueblos franceses afectados estaban también en pie de guerra.

Antes de que salga usted a la calle, pancarta al viento, solidarizándose con esos pueblos que protestan, no porque puedan perjudicar al gamusino que vive feliz y contento en los pirineos, sino porque ven peligrar el floreciente negocio del turismo rural habría que reflexionar un poco sobre lo que realmente significa esta línea de transporte de energía.

¿Por qué se dice que España es una isla energética? Para decirlo en pocas palabras: porque no hay suficientes líneas como la que se pretende construir. La siguiente pregunta lógica es si este hecho es bueno o malo. Lo único que se me ocurre decir es que peor no puede ser. España tiene una infraestructura de transporte de energía extraordinariamente ajustada y que funciona casi a pleno rendimiento. Esto quiere decir que está tan bien gestionada, que no nos enteramos de los encajes de bolillos que debe hacer Red Eléctrica Española para que todos tengamos luz todos los días, en todas las estaciones del año y con todas las climatologías. Cualquier imprevisto que forzase tener que suministrar energía eléctrica por líneas que tuvieran previsto alimentar otros consumidores fuerza tanto la situación que o bien se hace uso de los contratos interrumpibles, dejando sin energía a determinadas industrias, o algún punto de la línea puede decir que hasta ahí llega. En esta última situación serían ya dos las líneas que estarían fuera de servicio, y sin embargo los consumidores seguirían demandando energía (hace un par de años, durante una ola de calor, Sevilla se convirtió en un caos, pero no tanto porque el problema inicial no se localizara, sino porque la demanda que provocó que saltaran las protecciones y no saliera ardiendo media infraestructura se mantenía. Vamos, que el señor que acababa de llegar a casa y había encendido el aire acondicionado, no cejaba en su intento de refrescarse y contribuía a mantener una demanda de energía que el sistema no podía proporcionar). En esta situación los distintos subsistemas irían cayendo uno tras otro. Mejor ni imaginárselo, baste con recordar casos similares ocurridos hace bien poco en otros países menos efectivos en controlar su red.

Otro dato. Viendo los intercambios de energía entre España y Marruecos, puede apreciarse que con las instalaciones de generación cercanas de Andalucía y norte de Marruecos, en invierno el país africano se calienta en parte con la energía producida en España, mientras que en verano, como el número de instalaciones de aire acondicionado en Marruecos son aún muy escasas, los andaluces pueden refrescarse con la energía marroquí.

Uniendo estos dos hechos se puede apreciar que es conveniente la interconexión de Francia y España. Pero aún hay mucho más.

La Unión Europea dice que las interconexiones de cada uno de los países deben ser al menos del 15% de la potencia eléctrica instalada. España no llega ni al 5%.

Otro dato. En el reportaje de hoy se pudo ver a un representante de una organización ecologista protestar porque la interconexión provocaría que en España consumiéramos la energía de origen nuclear que Francia produce. Este hecho no deja de ser absolutamente cierto, pero como casi todo, la realidad tiene dos caras. Veamos la que este ignorante no ve.

No podréis encontrar a ningún representante de organizaciones de productores de energías renovables que proteste por esta interconexión. Y la razón es en verdad de tipo económico, pero por una vez los intereses económicos se alían con los intereses medioambientales. Resulta que las instalaciones productoras de energías renovables deben indicar sus previsiones de producción con antelación, unas 30 horas. Como pueden ser penalizados si no cumplen y ante la relativa poca certidumbre de las previsiones, lo normal es decir que van a producir por debajo de lo que probablemente puedan hacer. En consecuencia es bastante habitual que tengan que parar molinos de viento y que no se consuma una energía que tendría un origen limpio. Pues bien, si las interconexiones fueran suficientes podrían vender el excedente de energía a otros países, energía que transitaría por estas instalaciones que se quieren construir.

En definitiva, una protesta fundamentada por una parte en razones mercantilistas que nos debieran importar poco a los que vemos lo poco solidario que es el dinero. Y en razones de defensa de la naturaleza contra instalaciones que ya están en funcionamiento, con los problemas medioambientales que se quiera, pero que de no usarlas obligarían a la construcción de nuevas plantas generadoras, en detrimento de la producción de energía limpia y en detrimento de la eficiencia económica.

Yo lo tengo claro, que construyan la línea ya. Donde sea, pero ya.