Otra vuelta (de eje)
Al hilo del anterior comentario referente a las centrales de cogeneración, prometía en la parte final hablar de las nuevas tecnologías para la producción de electricidad que se encuentran en fase de explotación comercial (es decir, que se están utilizando y son lo suficientemente rentables) y aquellas que están en fase de plantas piloto para comprobar en condiciones reales su viabilidad, hoy cumplo parte de la promesa.
En principio seguiremos con la tecnología de darle vueltas a un eje acoplado a un generador eléctrico, que es el método del que hablábamos anteriormente.
Probablemente la tecnología más conocida es la de los parques eólicos. Obtener energía del viento para mover un eje es antigua (y si no, que se lo pregunten a Don Quijote). Respecto a esta tecnología diré que aunque parezca plenamente implantada, la potencia construida es superior a la potencia instalada con tecnología nuclear, aún presenta problemas de funcionamiento. Los nuevos aerogeneradores solucionan estos problemas y habiendo demostrado de sobras su fiabilidad, y con los avances en la previsión de vientos, se está convirtiendo en una tecnología segura, confiable, predecible y a la que le queda aún mucho camino por recorrer. Tiene además la ventaja de que España está a la vanguardia no sólo en lo relativo a su implantación, con varias empresas instalando parques eólicos por todo el mundo, aportando su know-how y su tecnología.
Junto a la eólica, la otra tecnología que más se está implantando, y además con gran diferencia, son las CCC, centrales de ciclo combinado de gas. La teoría no es nada complicada. Se usa gas natural para mover una turbina que genere el, para nosotros a estas alturas archiconocido, giro de un eje que transmite la energía a un generador eléctrico.
De por sí esta tecnología presenta la ventaja de tener un rendimiento superior a las anteriores, siendo del orden del 40%-45%. Lo que no está nada mal.
Pero aquí no acaba la cosa. Los gases de la combustión del gas natural están a una elevada temperatura, superior a los 600 grados Celsius. Así que se les hace pasar por un intercambiador de calor que los reduce a unos 200-300 grados Celsius. Tras el intercambiador se sitúa un generador de vapor. En consecuencia, tenemos vapor a alta temperatura y presión, es decir, lo mismo que con las vetustas centrales de carbón o gasoil, que al hacerlo pasar por otro generador eléctrico se obtiene más electricidad.
En algunas centrales aún se hacen pasar los gases de escape por una nueva etapa de intercambio de calor, generador de vapor y alternador eléctrico. Así se obtienen rendimientos elevadísimos.
En la actualidad en España sólo existen proyectos de construcción de grandes centrales (nos olvidamos de centrales mini hidráulicas) eólicas o de ciclo combinado para su explotación comercial. Alguna de ellas está muy cercana la fecha de entrada en funcionamiento.
Con esto terminamos las tecnologías de grandes centrales comerciales. Dejaremos para otro momento la energía solar, que de por sí merece un comentario exclusivo. Y me olvidaré de otras tecnologías (geotérmica, maremotriz) que no tiene prácticamente representación en España.
En principio seguiremos con la tecnología de darle vueltas a un eje acoplado a un generador eléctrico, que es el método del que hablábamos anteriormente.
Probablemente la tecnología más conocida es la de los parques eólicos. Obtener energía del viento para mover un eje es antigua (y si no, que se lo pregunten a Don Quijote). Respecto a esta tecnología diré que aunque parezca plenamente implantada, la potencia construida es superior a la potencia instalada con tecnología nuclear, aún presenta problemas de funcionamiento. Los nuevos aerogeneradores solucionan estos problemas y habiendo demostrado de sobras su fiabilidad, y con los avances en la previsión de vientos, se está convirtiendo en una tecnología segura, confiable, predecible y a la que le queda aún mucho camino por recorrer. Tiene además la ventaja de que España está a la vanguardia no sólo en lo relativo a su implantación, con varias empresas instalando parques eólicos por todo el mundo, aportando su know-how y su tecnología.
Junto a la eólica, la otra tecnología que más se está implantando, y además con gran diferencia, son las CCC, centrales de ciclo combinado de gas. La teoría no es nada complicada. Se usa gas natural para mover una turbina que genere el, para nosotros a estas alturas archiconocido, giro de un eje que transmite la energía a un generador eléctrico.
De por sí esta tecnología presenta la ventaja de tener un rendimiento superior a las anteriores, siendo del orden del 40%-45%. Lo que no está nada mal.
Pero aquí no acaba la cosa. Los gases de la combustión del gas natural están a una elevada temperatura, superior a los 600 grados Celsius. Así que se les hace pasar por un intercambiador de calor que los reduce a unos 200-300 grados Celsius. Tras el intercambiador se sitúa un generador de vapor. En consecuencia, tenemos vapor a alta temperatura y presión, es decir, lo mismo que con las vetustas centrales de carbón o gasoil, que al hacerlo pasar por otro generador eléctrico se obtiene más electricidad.
En algunas centrales aún se hacen pasar los gases de escape por una nueva etapa de intercambio de calor, generador de vapor y alternador eléctrico. Así se obtienen rendimientos elevadísimos.
En la actualidad en España sólo existen proyectos de construcción de grandes centrales (nos olvidamos de centrales mini hidráulicas) eólicas o de ciclo combinado para su explotación comercial. Alguna de ellas está muy cercana la fecha de entrada en funcionamiento.
Con esto terminamos las tecnologías de grandes centrales comerciales. Dejaremos para otro momento la energía solar, que de por sí merece un comentario exclusivo. Y me olvidaré de otras tecnologías (geotérmica, maremotriz) que no tiene prácticamente representación en España.

